Me gustaría extenderme mucho más en el tema del Kilimanjaro, pero quien sabe, en algún momento quizá escriba un libro donde esté encuadrada esta aventura, o quizá no, quien sabe el futuro... Al final por falta de motivación de escribir en el blog van pasando los meses y no actualizo y ya voy cuatro de retraso. En resumen, hicimos la ascensión al Kilimanjaro desde el pueblo de Machame en 6 días y 5 noches. La bajada, como viene siendo habitual en esta ascensión la hicimos por la ruta de Mweka el mismo día que ascendimos hasta la cumbre. Tuvimos que llevar un equipo de porteadores, que quien sabe cuantos eran porque se mezclaban con otros grupos. Lo peor de la experiencia sin duda es la propina que debes dar a los guías y porteadores, porque ese dinero no está incluido en el precio y ellos te piden más y más...
Como podéis ver en las fotografías de Luis Vélez, uno de mis compañeros de ruta junto al otro fotógrafo, Alejandro Basanta, la diferencia de paisaje es clara. Mientras ascendíamos había un bosque frondoso en la parte inicial, después comenzaba la aridez hasta no encontrar más que polvo y por último en la cima encontramos el glaciar que puede verse en la segunda imagen. Los tres notamos los problemas de altitud, en mi caso dolores de cabeza, incrementados por el pequeño accidente que tuvimos en autobús nada más llegar, y falta de apetito, aunque el pulso estaba relajado y las ganas por llegar a la cumbre eran increíbles. En definitiva una experiencia increíble la de poder ascender a la cumbre más alta del continente africano!!!