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lunes, 21 de septiembre de 2009

Vålerenga vs. Lyn

Tras cuatro días por Noruega el viaje tocaba a su fin, y que mejor forma de terminar que ver deporte de noche, sentadito en tu butaca y con miles de noruegos disfrutando de un partido de fútbol. Las entradas las compramos por internet, en la página web del club y sin problema. Antes del partido, como en todos sitios, los alrededores se llenan de coches y es dificil aparcar. En la tienda del club apenas tienen material de equipos noruegos y es casi todo de clubes de Inglaterra, Real Madrid o Barcelona.

Lo especial del partido era el enfrentamiento entre los dos clubes de la ciudad, el Vålerenga IF y el FC Lyn Oslo, siendo los únicos equipos del país que juegan en la misma ciudad, y además en el mismo campo, el estadio Ullevaal, de 25.572 espectadores. El Vålerenga IF ganó su última copa en 2008 y la liga en 2005, siendo uno de los cinco mejores clubes del país con 5 ligas y 4 copas. El FC Lyn Oslo por su parte ha ganado 2 ligas y 8 copas, siendo uno de los clubes más antiguos del país (1896) y miembro fundador de la Federación Noruega en 1902. Este año el Vålerenga está a mitad de la clasificación, sin opciones de jugar en Europa, aunque su histórico rival, el Lyn, lo tiene peor ya que es el último sin posibilidades de mantenerse en la categoría. El partido fue muy interesante porque a pesar de no estar el campo lleno, en nuestra grada había mucho ambiente (foto) y el partido tuvo muchos goles, 4-1 para el Vålerenga delante de 13.466 personas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Vuelta a Oslo

Tras la ruta a la Månafossen paramos en un pequeño pueblo costero muy tranquilo que se llama Frafjord y que está a 10 minutos en el camino de vuelta desde el aparcamiento para subir a la cascada. Tras esta pequeña visita volvimos a Lysebotn para cenar y dormir y al día siguiente comenzamos el retorno a Oslo. El día en general fue bastante malo ya que llovió casi todo el día, pero tampoco nos impidió parar en varios sitios interesantes. El primero fue en un pueblo con una iglesia de madera (stavkirke) llamado Eidsborg. Esta iglesia data de mediados del siglo XIII y está dedicada a San Nicolás de Bari. Más adelante, ya cerca de Oslo, paramos a ver la iglesia de madera de Heddal (foto), construida en la primera mitad del siglo XIII y que es la más grande de las que aun están conservadas. Actualmente mantiene las funciones litúrgicas de un templo luterano.

Después de Heddal fuimos a Notodden para comprar algunas cosas para la cena. Sin embargo el pueblo no tiene apenas nada de interés y nos fuimos. La siguiente parada fue en Kongsberg, ciudad de 18,800 habitantes, fundada en 1624 y donde hay una clara diferencia entre la parte antigua, de la época minera de la ciudad, y la parte más moderna, con edificios recientes. Ambas partes están separadas por un rio (foto). Tras esto volvimos al parque de Vigeland, en Oslo, hicimos alguna foto más y nos fuimos al estadio de Ullevaal para ver el partido que luego contaré.

Kjerag y Månafossen

Después de estar en Preikestolen, tuvimos que volver en el ferry para cruzar al otro lado del fiordo y continuar hasta el fondo de este. Tras varias horas de coche por carreteras estrechas, llenas de curvas y de noche, llegamos para dormir en una casa donde teníamos una cocina y baños enormes, en el pueblo de Lysebotn, justo delante del Lysefjord. Las vistas por la mañana eran increibles con el fiordo justo delante nuestro, además de las vistas durante el viaje en coche, ya que el día anterior no se podía ver nada. En todo momento había un bosque, un lago o curiosos campos de piedras donde recrear la vista de camino a Øygardsstølen, donde comenzaba la ruta hasta Kjerag.

Una vez en Øygardsstølen, el aparcamiento es de pago y está lleno de coches, por lo que no hay duda que desde ahí sale la ruta, además hay un cartel de información, pero la hilera de gente subiendo te dan una ligera idea de por donde hay que subir. El tiempo aproximado de subida es de dos horas y en algunos momentos la ascensión es dura, con pendientes pronunciadas y con cadenas donde puedes ayudarte. Sin embargo, sube gente de todas las edades y sin preparación, porque al final que más da tardar dos que cuatro horas, el caso es llegar. Tras seguir las señalizaciones por un camino precioso (foto) llegamos a un punto donde se indicaba la posibilidad de ir hasta el Kjeragbolten o hasta Nesatind, nosotros fuimos a la primera.

Kjerag es una montaña desde donde hay unas vistas increibles del Lysefjorden, y donde el punto más alto son 1110 metros, aunque la mayor atracción es el Kjeragbolten, a 984 metros, que es una piedra de 5 m³ encajada entre otras dos (foto). Una vez que llegamos aquí, estaba repleto de gente, pero a diferencia de lo que pensábamos no había apenas nadie para subirse en la piedra, debido a que está suspendida entre dos rocas a una altitud de casi 1000 metros, con su consiguiente peligro... pero bueno ya que estabamos allí había que subir ¿no? Además de esto, es un destino bastante popular para hacer salto base, aunque aquí ya han muerto 9 personas... Después de hacernos varias fotos volvimos sobre nuestros pasos hasta el cartel y esta vez fuimos a Nesatind, donde comimos con unas vistas maravillosas del fiordo (foto). Para volver tardamos lo mismo, ya que hay que tener cuidado con no resbalar, la pendiente es alta y podemos bajar rodando. Ya en el coche, y como todavía había luz nos fuimos a hacer otra pequeña ruta que más tarde describiré.

Después de bajar del Kjerag cogimos el coche y retrocedimos bastantes kilómetros por la carretera que lleva a Sandnes hasta una desviación que indica la entrada hacia Månafossen ("cascada de Mån"). Tras varias indicaciones llegamos a un aparcamiento donde hay un cartel informativo sobre la ruta, la cual se realiza por el lado sureste del río. El camino no es fácil, debido a las pendientes, aunque en todo momento hay cadenas para ayudarte o escaleras, y además el recorrido es bastante breve. Tras 20 o 25 minutos llegamos a una zona con miradores desde donde se puede disfrutar de esta cascada de 92 metros, que es la más grande de Rogaland y la novena más grande de caida libre del país. Tras hacer varias fotos decidimos bajar porque se estaba haciendo de noche, a pesar de que el camino continuaba hasta Måndal y Mån.


sábado, 19 de septiembre de 2009

Preikestolen

Tras coger el ferry en Lauvik, este nos dejó en Oanes y únicamente hay que seguir todo recto hasta Høllesli, que es el comienzo de la ruta hacia el Preikestolen. Una vez allí hay por lo menos un restaurante, una tienda de regalos, baños, y está todo bastante bien señalizado para seguir la ruta y llegar hasta el destino. De todas maneras se calcula que durante el verano de 2006, unas 95,000 personas hicieron los casi 4 kilómetros de ruta hacia el Preikestolen, siendo así uno de los principales destinos turísticos del país, por lo que es bastante raro subir solo.

La ruta no es muy dura pero hay que estar minimamente en forma ya que se tarda unas dos horas en subir y un poco menos en bajar, aunque como siempre depende de cada uno. Durante el primer tramo del trayecto caminamos bajo bosque, y debemos ascender sobre rocas, en algunos casos bastante grandes y que pueden resbalar. Después salimos del bosque y tenemos una gran esplanada de rocas, acompañadas de lagos y de unas vistas increibles de los bosques cercanos. A medida que vamos avanzando, podemos contemplar cada vez más la altura a la que hemos llegado, ya que comenzamos la ruta a 270 metros de altitud y poco a poco nos acercamos al fiordo (Lysefjord o fiordo de la Luz) y a nuestro destino, que está a 604 metros. Al final de la ruta vemos el Preikestolen (foto), que traducido quiere decir "Púlpito", una roca de 25x25 metros que parece cortada de dicha forma desde donde hay unas vistas increibles del fiordo... Tras hacer varias fotos desde esta zona subimos un poco más, ya que hay dos rocas con un poco más de altitud, y después de ver más o menos la misma vista volvimos a bajar al coche por el mismo camino.


Sur de Noruega, Stavanger y cercanías

Después de dos días en Oslo, cogimos un coche para poder movernos bien por Noruega debido a que las comunicaciones en el país son bastante caras y el coche para ir en grupo es asequible. El destino era la parte oeste del país, la zona de Stavanger y del Lysefjord. El camino era largo por lo que paramos en varias ciudades de camino para conocer también el sur del país. Nuestra primera parada fue la ciudad costera de Tønsberg, que es la décima ciudad más habitada del país con 47,500 hab. Es bastante tranquila y se cree que es la ciudad más antigua de Noruega, aunque no tiene muchos lugares de interés. El más interesante es "Castle Rock", una colina en medio del pueblo, con las ruinas del viejo castillo y la torre de 17 metros. La siguiente parada del camino fue en Larvik, pequeña ciudad de 23,900 habitantes, también en la costa y muy tranquila, aunque como la anterior con pocas cosas de interés, un parque, algún museo y las vistas.

Para mi, sin duda la mejor ciudad del día fue Arendal, ciudad costera de 32,400 habitantes bastante tranquila y con un paisaje muy bonito, con pequeñas casas en todos los salientes posibles (foto). Paseando por el puerto se pueden ver unas vistas geniales de las poblaciones cercanas y por suerte en el agua medusas y estrellas de mar por todas partes (fotos). Algunas de ellas tenían un tamaño mayor que la cabeza de una persona... Tras esta maravilla natural fuimos hasta Kristiansand, octava ciudad del país con 67,500 habitantes. Se encuentra en la costa sur del país y es un destino habitual en las vacaciones de los noruegos, aunque en esta época está un poco deshabitada ya que la temperatura no es la misma que en verano... Fue fundada por el rey Cristián IV, en 1641, y aun perdura su castillo, el Christiansholm. Otros sitios de interés de la ciudad son la catedral y el barrio de Posebyen, varias calles cercanas al centro que poseen la parte antigua de la ciudad, con casas de madera blancas de diferentes épocas. Tras el paseo por esta ciudad volvimos al coche y por la noche llegamos al camping de Stavanger, donde dormimos en una cabin, especie de cabaña típica del país para hacer turismo con cocina, nevera, un sofá y la habitación para dormir.

Al día siguiente (18), nos levantamos pronto, desayunamos y nos fuimos a conocer Stavanger. Es una ciudad costera en el oeste del país que contiene 121.610 habitantes, siendo la cuarta más habitada del país y conocida como la capital noruega del petróleo. Hay varios museos para visitar, aunque lo más interesante para mi fue la "Gamle Stavanger", una zona repleta de casas blancas de madera de los siglos XVIII y XIX, pequeña pero muy tranquila. A parte de esta zona y los museos, merece la pena dar un paseo por la zona portuaria y ver también la catedral de San Swithun (foto), construida en 1100, lo que la convierte en la catedral más antigua del país y que está situada cerca de un parque con un estanque muy bonito. Tras pasear por la ciudad fuimos al coche, y desde Sandnes tomamos la carretera hacia el Lysefjorden. Para llegar hasta allí tuvimos que coger un ferry en el pequeño pueblo de Lauvik desde donde había unas vistas maravillosas. Terminado el viaje en barco recorrimos unos kilómetros hasta llegar al comienzo de la ruta hacia el Preikestolen, que después describiré.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Oslo

Llegué desde Milán al aeropuerto de Oslo Torp por la tarde y cogí un autobus justo enfrente del aeropuerto que me llevaba hasta la estación de autobuses de Oslo. El viaje fue largo, entre otras cosas porque el autobus tuvo que parar en mitad de la autovía debido a un fallo y tuvimos que cambiarnos a otro. El siguiente día comenzó con un paseo por la ciudad, que es la más habitada del país aunque con tan solo 876,400 hab., y viendo los edificios más emblemáticos de la ciudad como la Universidad, el Palacio Real, el Ayuntamiento (donde se celebra la ceremonia anual del Premio Nobel de la Paz), el Parlamento que está en el Palacio del Storting o el castillo y fortaleza de Akershus, desde donde se tiene una preciosa vista de la costa (foto). Después de comer, fui por la animada calle Karl Johans hasta la catedral del Salvador, después hasta la estación de tren y al jardín botánico. Para terminar el día y ya con bicicleta fui hasta Frognerparken o parque Vigeland, creado por el escultor Gustav Vigeland que muestra una exposición permanente de sus esculturas. Las más famosas son el Monolitten y el Sinnataggen o niño enfadado (foto) aunque para mi lo más llamativo es comprender el sentido del parque, que muestra la rueda de la vida. Después del parque di una vuelta tranquilamente en bicicleta por todo el puerto hasta llegar a la Opera, que tiene unas vistas bastante buenas y es enorme (foto).

Al día siguiente, estuve toda la mañana para ver la galería Nacional (Nasjonalgalleriet) y el museo de Historia, que eran gratis. La galería no era muy grande pero contenía alguna obra de famosos pintores como Picasso, Manet, Cézanne o El Greco, aunque la obra más conocida es "El grito" de Edvard Munch (foto). A mi la obra que más me llamó la atención fue un cuadro de Peter Nicolai Arbo, referente a la mitología nórdica, el cuadro se llama Åsgårdsreien y es de 1872. El museo de Historia por su parte era bastante grande y contenía una cantidad enorme de material vikingo, aunque la forma de exponerlo no me gustó mucho. Por la tarde fui a conocer Bygdøy, una pequeña península cerca de Oslo a la cual se puede acceder a pie o en barco, en el que fui. Una vez allí, pude ver que la zona es residencial, pero destaca por poseer varios museos, como el de los barcos vikingos, el Frammuseet o el Kon-Tiki, aunque yo preferí entrar en el museo folklórico, que representa casas del país, de todas las épocas, y donde está situada la iglesia de madera de Gol, del siglo XIII, trasladada hasta allí íntegra como todos los demás edificios del museo. Cuando salí fui por otro camino hasta el embarcadero, estuve un poco en la playa y para terminar el día volví en barco hasta el centro de la ciudad y di otra vuelta antes de ir a casa porque los museos cierran pronto, a las 17 o 18 horas.