
Me levante pronto y fui en autobus hasta Safi, donde estaba todo bastante sucio con el fin del ramadán porque en esos días hay mucha fiesta. Fui primero a la fortaleza portuguesa de Qasr al-Bahr, realizada en 1508 y desde donde hay unas fabulosas vistas del mar. Además de esto los portugueses expandieron la ciudad y construyeron otros edificios, como la catedral. La medina es muy bonita, aunque un poco lúgubre. Después de recorrerla fui hasta la puerta de Bab Chaba, a rodear la muralla y a la colina de los artesanos antes de buscar un taxi para ir a Oualidia (foto). Cuando llegué era la hora de comer, así que comí tajín de kefta comprado en la carnicería de al lado. Después vi la kasba y bajé hasta la "laguna", una pequeña bahía que está rodeada por varias urbanizaciones en la parte baja del pueblo. Me recorrí toda la playa antes de volver a la parte de arriba para coger otro taxi hasta El Jadida.

Una vez alli vi el faro de Sidi Bou Afi, reservé el hotel y me fui a la fortaleza portuguesa de 1506, que es Patrimonio Mundial de la Humanidad. Nada más entrar se puede ver la iglesia de la Asunción junto a la gran mezquita, que se construyó para ser un faro. La puerta del mar es una antigua entrada para los barcos y desde allí se tiene una bonita vista de todo la costa de la ciudad y de los bastiones de la fortaleza (foto). Para terminar el día recorrí la animada playa y los puestos alrededor de la plaza Mohammed ben Abdallah donde seguía la actividad por la fiesta. Por la mañana fui a correr por toda la playa y a hacer unas fotos antes de volver a Marrakesh. Ya allí visité los barrios de Hivernage y Guéliz, donde el nivel de vida es bastante más alto que en el centro. Hice algunas compras por los zocos y me recorrí varias veces la ciudad hasta irme por la noche hasta el aeropuerto andando.
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