El domingo nos levantamos pronto y nos fuimos hasta la costa más oriental de Cantabria. Primero paramos en Islares, en una pequeña bahía donde había varios barcos en la arena. Un poco más adelante, en Cerdigo, nos metimos por un camino que va a dar a una zona escarpada en la que hay bufones. En el siguiente pueblo, Allendelagua, bajamos hasta una pequeña playa de rocas y vimos un poco el pueblo. Como ya era la hora de comer fuimos hasta Castro y comimos en la ermita de Santa Ana. Después fuimos a dar una vuelta por la puebla vieja y volvimos al coche. De allí fuimos a Mioño, donde han arreglado la ruta que va al cargadero de mineral. Por el camino se puede llegar al alto del monte desde donde se ve perfectamente Castro. Después fuimos a Oriñón y bajamos a ver un poco la "ballena".
domingo, 22 de enero de 2012
Costa Oriental
El domingo nos levantamos pronto y nos fuimos hasta la costa más oriental de Cantabria. Primero paramos en Islares, en una pequeña bahía donde había varios barcos en la arena. Un poco más adelante, en Cerdigo, nos metimos por un camino que va a dar a una zona escarpada en la que hay bufones. En el siguiente pueblo, Allendelagua, bajamos hasta una pequeña playa de rocas y vimos un poco el pueblo. Como ya era la hora de comer fuimos hasta Castro y comimos en la ermita de Santa Ana. Después fuimos a dar una vuelta por la puebla vieja y volvimos al coche. De allí fuimos a Mioño, donde han arreglado la ruta que va al cargadero de mineral. Por el camino se puede llegar al alto del monte desde donde se ve perfectamente Castro. Después fuimos a Oriñón y bajamos a ver un poco la "ballena".
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