lunes, 28 de septiembre de 2009

XXIII Subida Pedestre al Desfiladero de la Hermida

Tras pasar el año anterior las 50 carreras de atletismo disputadas, mi próximo reto es ir completando todas las carreras populares oficiales de Cantabria. Esta temporada 2008/09 se han celebrado 27 pruebas de este tipo y yo había estado en 13 de ellas, por lo que quería correr alguna nueva. Cuando estaba de viaje me comentaron mis amigos que si iba a la XXIII Subida Pedestre al Desfiladero de la Hermida y aunque llegué a la 1 de la mañana de Zamora, me levanté a las 6 para acompañarles y correr lo que pudiera...

La mañana fue estupenda aunque un poco fria, el sol salió muy pronto pero el desfiladero no permitía entrar el calor. Eso me afectó un poco por el frio y además por el agua de cada avituallamiento que me cortó la digestión del desayuno. Al final tuve que terminar andando debido al dolor de estómago, pero por lo menos disfrutando de las vistas que merecen mucho la pena tras los 28,5 kilómetros y los 263 metros de desnivel acumulado. Después de la carrera nos daban una camiseta, fruta, bebida y una bolsa con algo de comida, además de masaje. Luego fuimos a comer por Potes y a dar una vuelta por Liébana hasta tarde. Ya sólo me quedan 13...

sábado, 26 de septiembre de 2009

Tordesillas, Toro y Zamora

Al mediodía llegué a Valladolid y de allí fui hasta Tordesillas, un pequeño municipio con 8.512 habitantes donde se puede ver la Plaza Mayor del siglo XVII, el Monasterio de Santa Clara de 1340 y varias iglesias de los siglos XVI y XVII, como San Antolín o Santa María. Después de estar en el norte, y aunque allí no hacía mucho frio, el cambio de temperatura fue muy grande ya que en Castilla se superaban tranquilamente los 25 ºC. Después fui a Toro, municipio de 9.850 habitantes que me gustó un poco más que Tordesillas, sobre todo por la Colegiata de Santa María La Mayor del siglo XII y el Paseo del Espolón, desde donde hay unas bonitas vistas (foto). La calle que va desde el Arco del reloj del siglo XVIII hasta la Colegiata es bastante tranquila y con varios comercios a los lados.

Antes de anochecer fui hasta Zamora, ciudad de unos 66.672 habitantes, y desde luego lo mejor del día. Es una ciudad muy recomendable con múltiples sitios de interés, desde la famosa Catedral del Cristo Salvador (foto), del siglo XII, hasta el Castillo prerrománico y románico, pasando por las 22 iglesias románicas, del siglo XI al XIII. En todo momento hay algun monumento cerca, si no es una de estas 22 iglesias románicas, entonces es otra más reciente y si no es un palacio o un enorme edificio. Después de comprar en un supermercado me fui hasta Montamarta para dormir cerca del embalse del Esla de Ricobayo pero al no tener mucha agua me quedé en el albergue de peregrinos del pueblo. Al día siguiente y desde Zamora fui hasta Oviedo y de allí hasta Santander en autobus.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Bremen, Osnabrück y Krefeld

Una vez que terminé de ver Hamburgo compré el billete de tren para Weeze, por 82 euros. Por la mañana fui a Bremen, décima ciudad del país en número de habitantes con 548,477 y que es conocida mundialmente por los trotamúsicos (foto). De hecho en el mapa de la ciudad lo primero que vi fue una flecha que te indicaba donde estaban, ya que es lo más visitado. Desde la estación de tren todo recto está la Altstadt, parte vieja de la ciudad donde está la Marktplatz, plaza principal de la ciudad que contiene los lugares más interesantes, como el Ayuntamiento de 1405 y la estatua de Rolando de 1404 que son Patrimonio Mundial de la Humanidad (foto). Además en la plaza hay varias casas antiguas como la Schütting del siglo XVI, la catedral de San Pedro, del siglo XIII o la Liebfrauenkirche, la iglesia más antigua de la ciudad, del siglo XI. Cerca de la plaza hay varias calles famosas por su arquitectura como la Böttcherstraße y la zona de Schnoor, pero la parte del puerto estaba en obras y no se podía ver muy bien. A pesar de la población, el centro de la ciudad es pequeño por lo que se conoce bastante rápido.

Cuando terminé me fui a Osnabrück y nada más llegar comí en uno de los múltiples kebab. La ciudad no es muy grande, 164.000 habitantes, pero tiene varios monumentos de interés como la catedral Dom San Pedro, comenzada en 785 pero destruida y reformada en 1100, las iglesias góticas de Santa María, San Juan o Santa Catarina, el Ayuntamiento también gótico de 1512 (foto), el Palacio, que actualmente es la Universidad de Osnabrück, de 1668, o los restos medievales de las torres y el Heger Tor.

A media tarde y ya de camino a Weeze paré en Krefeld para comer algo y recorrí un poco la ciudad. Tiene 238,031 habitantes pero no tiene tanto interés como las anteriores debido a que la mayoría de los edificios son más modernos y está lleno de galerías y restaurantes. Lo más interante era el castillo Linn pero estaba lejos para ir andando. Después de un rato sin ver nada interesante me fui a cenar y volví al tren para llegar a Weeze. Después de un rato me monté en el último autobus para llegar al aeropuerto, donde dormí antes de salir al día siguiente con rumbo a Valladolid.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Hamburgo

Tras levantarme pronto del hostel de Copenhague fui hasta la estación de tren y allí decidí ir hasta Hamburgo, por 63 euros. Durante el viaje miré el mapa de las paradas y para mi sorpresa por donde cruzábamos no había carretera. Poco después tuve la respuesta, el tren se metió en un ferry y cruzó el estrecho desde Dinamarca hasta Alemania, tuve que bajar del tren y subir a cubierta donde tenían un supermercado, restaurantes y unas vistas increibles. Tras salir del ferry, el tren paró dos o tres veces más hasta Hamburgo y una vez allí pedí un mapa en la estación y me puse a preguntar precios de los hoteles. Como siempre en Alemania todos son bastante caros y además este día estaban todos ocupados, por lo que me conecté a internet para ver si encontraba algo.

Al poco tiempo encontré uno con bastante espacio y fui hasta allí con la mochila y conociendo un poco la ciudad. La zona donde estaba el hostel era la típica alemana llena de shows pornográficos, de lencería erótica, de restaurantes y de otros sitios para comer o beber... era en la calle Reeperbahn y el hostel era muy amplio y muy barato (17 euros), por lo que me quedé. Tras dejar las cosas me puse a visitar la ciudad, recorrí todo Königstrabe hasta llegar a Altona, una ciudad independiente hasta 1937, donde vi el Ayuntamiento, el teatro y la arquitectura de las casas de esa zona. Después me acerqué al puerto pasando por el mercado de pescado, que es bastante famoso, y por Landungsbrücken, la zona más famosa del puerto ya que tiene bastantes barcos para dar paseos (foto).

De ahí fui hasta HafenCity, una zona costera con algunos museos y casas con una arquitectura muy diferente al resto que desde comienzos de siglo es un proyecto urbanístico destinado a transformar la "Speicherstadt" (ciudad almacén), para hacer crecer el centro urbano un 40%. Después fui hasta la estación central y recorrí los alrededores donde hay mucho ambiente, viendo también las iglesias de San Pedro y San Jacobo, antes de llegar al precioso Ayuntamiento. Cerca está el Binnenalster o lago Inner Alster, que es uno de los dos lagos artificiales de la ciudad desde donde hay unas buenas vistas del Ayuntamiento (foto). Me quedé allí un poco y después di una vuelta por el centro, vi alguna iglesia más como la de San Miguel, el parque Elb y me fui para la zona del hostel (foto). Al día siguiente, antes de irme de la ciudad visité el campo del St. Pauli, el centro de convenciones y el parque botánico. La ciudad tiene 40 teatros, 60 museos y 100 lugares para escuchar música, en definitiva un sitio increible para vivir.

martes, 22 de septiembre de 2009

Copenhague

Tras dormir en Malmö cogí un tren que atraviesa el puente de Oresund de 7845 metros y que une los países de Suecia y Dinamarca. Una vez allí me paré en Copenhague tras solo 35 minutos y nada más llegar comenzó a llover, por lo que me fue un poco más dificil buscar un sitio donde dormir. Después de unas horas con la mochila a cuestas sin encontrar un sitio abierto o barato llegué a un hostel de la zona centro y encontré habitación por unos 30 euros. Como seguía lloviendo, hice lo de siempre, busqué un museo y a la vuelta de la esquina estaba el Nationalmuseet, donde estuve casi toda la mañana. La forma de cada sala, la cantidad de material y todo el espacio que posee hacen al museo algo increible, pero es imposible verlo en un solo día porque no asimilas toda la información. Sin embargo hay varias obras que merece la pena verlas por lo famosas que son, como el carro solar de Trundholm (foto) o el caldero de Gundestrup (foto). Tras salir del museo fui al palacio de Christiansborg y a Christianshavn, donde comí. Esta zona no tiene nada especial a parte de alguna iglesia donde se puede subir al campanario, o la ciudad libre de Christiania, que es un barrio parcialmente autogobernado de unos 850 residentes, donde historicamente hubo problemas con la policía por temas de drogas.

Después de comer seguí un poco más hasta llegar a la inmensa Ópera, también en Christianshavn, y de allí volví a salir de esta península para conocer el resto de la ciudad. Fui por la costa la mayoría del tiempo viendo entre otras cosas el palacio Amalienborg, residencia de la familia Real, la iglesia de Federico o iglesia de Mármol, el Kastellet, donde está el Servicio de Inteligencia Danés, o la famosa Sirenita (Den lille havfrue, foto). También me encantó la fuente de Gefion de 1908, esta era una diosa a la que el rey Gylfi la prometió toda la tierra que pudiera arar en una noche a lo cual respondió transformando a sus hijos en bueyes, para poder arar más rápido. De vuelta fui al castillo Rosenborg, a sus jardines, a ver alguna iglesia y otra vez al centro para ver el ambiente en la zona del Ayuntamiento (foto) y alrededores. El resto de la tarde me la pasé dando vueltas por la ciudad y disfrutando del ambiente y los canales. También vi por fuera el parque de atracciones Tívoli, que es el punto más visitado de la ciudad, sin embargo lo que más sentí es no poder estar más tiempo y disfrutar de los múltiples eventos a lo largo del año que tiene la ciudad, como conciertos o teatro, que parece que son muy habituales.

Suecia

Tras llegar del partido tuve que empezar a buscar un vuelo que me llevase de vuelta a casa, y el único decente que encontré cerca de Madrid fue el Ryanair Weeze-Valladolid, para el viernes siguiente. Mi idea era visitar todavía unos días Noruega y conocerlo mejor, pero el precio para viajar solo por el país no es asequible exactamente... puesto que los transportes y las carreteras tampoco favorecían que me quedase, decidí que ya volvería en otra ocasión y que tenía que bajar hasta Weeze al día siguiente. Mi primer destino fue Gotemburgo, ciudad costera del oeste de Suecia de 510,500 habitantes, lo que la convierte en la segunda mayor del país.En mi opinión es bastante fria, con las calles muy anchas y bastante nueva, aunque tiene varios puntos de interés. Por ejemplo, Kungsportsavenyn es la avenida principal de la ciudad donde está el teatro, la biblioteca, las principales tiendas y algún museo. Además es interesante visitar el paseo marítimo (foto), con la enorme Göteborgsoperan, la zona del centro que está delante de la estación central (foto) y sobre todo el Slottsskogen, un parque enorme en mitad de la ciudad que hace que te olvides de todo.

Tras estar unas horas aquí, volví a coger un autobus en dirección a Malmö, al sur del país, por 22 euros. Llegué por la tarde y me dio tiempo a ver la pequeña ciudad de 258,000 habitantes, que sin embargo es la tercera más habitada del país. Como siempre lo más destacado de las ciudades nórdicas para mi son los parques, en este caso el Pildammsparken (foto) que era erorme y muy tranquilo. Además de los parques, la ciudad destaca por la zona de Lilla Torg y la plaza del Ayuntamiento que tienen un ambiente increible de varios restaurantes y cervecerías. Cerca también está la iglesia de San Pedro, el Malmöhus, un castillo con su fortaleza del siglo XV que actualmente es un museo, y la playa de Ribersborg, desde donde se puede ver el Turning Torso, edifidio construido por Santiago Calatrava.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Vålerenga vs. Lyn

Tras cuatro días por Noruega el viaje tocaba a su fin, y que mejor forma de terminar que ver deporte de noche, sentadito en tu butaca y con miles de noruegos disfrutando de un partido de fútbol. Las entradas las compramos por internet, en la página web del club y sin problema. Antes del partido, como en todos sitios, los alrededores se llenan de coches y es dificil aparcar. En la tienda del club apenas tienen material de equipos noruegos y es casi todo de clubes de Inglaterra, Real Madrid o Barcelona.

Lo especial del partido era el enfrentamiento entre los dos clubes de la ciudad, el Vålerenga IF y el FC Lyn Oslo, siendo los únicos equipos del país que juegan en la misma ciudad, y además en el mismo campo, el estadio Ullevaal, de 25.572 espectadores. El Vålerenga IF ganó su última copa en 2008 y la liga en 2005, siendo uno de los cinco mejores clubes del país con 5 ligas y 4 copas. El FC Lyn Oslo por su parte ha ganado 2 ligas y 8 copas, siendo uno de los clubes más antiguos del país (1896) y miembro fundador de la Federación Noruega en 1902. Este año el Vålerenga está a mitad de la clasificación, sin opciones de jugar en Europa, aunque su histórico rival, el Lyn, lo tiene peor ya que es el último sin posibilidades de mantenerse en la categoría. El partido fue muy interesante porque a pesar de no estar el campo lleno, en nuestra grada había mucho ambiente (foto) y el partido tuvo muchos goles, 4-1 para el Vålerenga delante de 13.466 personas.