
El sábado me levanté a las 5 para ir hasta Livorno (16,75 euros), ciudad de 161,031 hab. Llegué pronto y después de una vuelta por la ciudad lo único interesante fue la "Piazza della Repubblica", desde donde fui a las dos fortalezas y al puerto. Paseé un poco por la zona marítima y por los mercados, pero sin encontrar mucho ambiente. De allí cogí un billete Lucca por 3,60 euros y paré en Pisa. La ciudad es pequeña, 87,506 hab., pero fue una de las cuatro Repúblicas Marítimas junto con Venecia, Genoa y Amalfi. No quedan muchos sitios de interés, pero la plaza de la Catedral es Patrimonio de la Humanidad, y es increible (foto). Posee la catedral (gratis) de 1063 consagrada a SM de la Asunción, el Baptisterio, el enorme cementerio y el famoso campanario torcido. Tras un rato allí fui a plaza de los Caballeros donde destacan los palacios de Carovana, del Orologio y del Cavalieri, y la iglesia de S. Stefano. Paseé un poco más, llegué a la plaza Garibaldi y por el río hasta SM della Spina.

Después fuí hasta Lucca, pequeña ciudad de unos 86.000 hab. fundada por los etruscos en el 180 a.C. y que me gustó bastante por el ambiente en las calles y sus famosas murallas. Cerca de la estación destaca la catedral de S. Martino del s. XI (foto), la iglesia de S. Giovanni e Reparata y la plaza Napoleón. Fui hasta la plaza S. Miguel donde está la iglesia del mismo nombre del s. XI y cerca la casa de Puccini con su estatua. La calle más famosa es la Fillungo que llega hasta la basílica de S. Frediamo (bonito el mosaico de la portada) y pasa por la plaza Anfiteatro. Cerca de allí está el palacio Pfanner, la torre Guinigi, que tiene en lo alto varias encinas plantadas, y un poco más lejos y cerca del canal está la iglesia de S. Francesco. Hasta Florencia compré el billete por 5,10 euros, y cuando llegué di una vuelta rápida antes de llegar al hostel. Ya a las 22 h. fui a cenar y dar una vuelta por la "Piazza della SS Annunziata".

Por la mañana fui a internet y bajé a la Galería de la Academia donde está el David, de Miguel Ángel. La entrada me costó 10 euros a pesar de insistir que la carrera de Historia del Arte en España está incluida en la de Historia. Dentro había una exposición de fotos actuales mezclada con obras más antiguas, donde destaca el David. De allí me fui al Palacio de los Uffici (es mejor hacerlo al revés) y tuve que hacer cola durante 1:30 h hasta entrar gratis, esta vez sirvió mi carnet (la entrada son 10 euros). Dentro, a pesar de tener que andar despacio por la cantidad de gente que hay, es increible la cantidad de obras de arte que se pueden ver de Botticelli, Miguel Ángel, Rafael, Tiziano, Tintoretto o Caravaggio.

Es curioso ver como en ambos museos la gente veía las obras famosas y después a tomar el café... Más tarde entré en la catedral (gratis, foto), que es la cuarta más grande del mundo y que tardó 150 años en completarse. También es interesante ver el baptisterio, la basílica de S. Lorenzo, donde está enterrado Donatello, la Capilla Medicee, y pegada a la estación la Basílica de SM Novella del s.XIII. Después fui hasta la iglesia de Ognissanti y a dar una vuelta por el centro, donde destaca el David del palacio Viejo, la Loggia della Signoria y por supuesto el puente Viejo que da al Oltrarno, la otra parte del río Arno (foto).

Al día siguiente me levanté a las 5:30 para coger el tren que me llevaba a Poggibonsi (5,10 euros) y de allí un autobus que me llevaba a San Cimignano (hay cada menos de una hora). Cuando llegué todavía era pronto y el pueblo estaba vacío por lo que para hacer fotos estaba genial. Tiene apenas 7.400 hab. y en época medieval llegó a tener 72 torres de las cuales sólo quedan 14. Lo más interante son los frescos del palacio del Podesta y las vistas desde las torres o desde la "Rocca". Cuando empezó a llenarse de gente me fui en autobus para Siena (5,30 euros, unos 10 diarios) que tiene 55.000 hab. Ya en el centro todas las calles y la plaza del Campo estaban repletas de gente, sobre todo alrededor del palacio Comunal y la fuente (foto). Estuve viendo varios palacios (foto), las iglesias de S. Doménico y S. Agustín y la catedral, comí por el camino, y fui a la estación, que está bastante lejos. Cuando llegué salía un autobus, le pregunté y me dijo que era el último que salía para Pienza, que subiera.

No tenía ticket y me empezó a decir que no podía perder 2 minutos y retrasarse, así que cuando ibamos a mitad de trayecto me hizo bajarme y pagar dos billetes, a Siena y a Pienza (3,30 + 1,80). Ya en Pienza (2.300 hab.) di una vuelta por el pueblo y tras cinco minutos andando me di cuenta que se había acabado. No tiene mucho que ver, sólo el casco viejo y sus calles pintorescas, que lo han hecho Patrimonio de la Humanidad. Estuve unas horas paseando por los alrededores y compré el ticket por sólo 3,80. Sin embargo, a mitad de camino tuve que parar en Montalcino y esperar un rato para que el siguiente y último bus me llevase hasta Siena. Las conexiones con Pienza y Montepulciano son muy malas, hay 5 autobuses diarios, los últimos salen a las 17:45. Me paré en el centro y volví a dar vueltas por Siena, haciendo fotos de noche por sus originales calles y con bastante menos gente por la calle. A las 23 h volví a Florencia (6,20 euros), di una vuelta por calles diferentes y a dormir.

Me levanté a las 5 para ir a Perugia por 9,20 euros, pero primero me bajé en Arezzo, ya que me sobraba una hora. No es muy grande, 95.000 hab, pero la catedral es enorme y por dentro bastante bonita, aunque estaban en misa y no pude verla bien. Las iglesias de S. Francisco y S. María también son interesantes, igual que la plaza Grande y el anfiteatro romano. Volví a coger el tren, de camino vi el lago Trasimeno, me bajé en SM de los Ángeles, y de allí en un bus fui a Asís (1 euro). Me recorrí la ciudad de 27.000 hab. y entré en varias iglesias (la mayoría estaban en misa) como la de S. Chiara o la catedral de S. Rufino, pero sin duda lo más increible fue la Basílica de San Francisco (foto), compuesta por dos iglesias con numerosos frescos que te dejan con la boca abierta. Luego volví en autobus a la estación y tuve que esperar al tren porque era fiesta, así que fui a ver la enorme basílica de SM de los Ángeles que posee la Porciúncula.

Cogí el billete hasta Bolonia por 15,50 y paré en Perugia donde estuve el resto del día. Creyendo que no tenía que subir mucho hasta el centro de la ciudad fui andando como siempre, pero después de más de media hora cuesta arriba me arrepentí. Cuando llegué estuve viendo el museo arqueológico y la iglesia de San Pedro. Como no me quedaba mucho tiempo fui hasta la plaza 4 de Noviembre donde vi la catedral de S. Lorenzo, la fuente mayor y el "Palazzo dei Priori" (foto). Por último fui por el abarrotado "Corso Vannucci" hasta el palacio de la Provincia y corriendo bajé al último tren donde casi me atropellan...
No hay comentarios:
Publicar un comentario